Navegando las tormentas de la vida. Parte 2/3

PARTE 2 – LAS TORMENTAS CREADAS POR DECISIONES MALAS

Cada clase de tormenta requiere una respuesta diferente. En el artículo anterior investigamos las tormentas que Dios nos envía. En este artículo veremos lo de las tormentas causadas por las decisiones malas, sean las nuestras o las hechas por otros.

Un versículo clave es:

“No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.”  Gálatas 6:7

Nuestras decisiones y acciones siempre tienen consecuencias, para el bien o para el mal. Y no apenas afectan a nosotros, sino también a otros.

El Rey David no pensó en las consecuencias cuando pecó con Betsabé (2ª Samuel 11).  Aunque Dios le tuvo misericordia y le perdonó, hubo consecuencias difíciles que cambiaron el cuadro de su vida, familia y su legado por siempre (2ª Samuel 12:13-14).

Los que rompen los mandamientos de Dios tendrán que vivir con las consecuencias de rechazar el amor de Dios. Es el amor de Dios que nos dio Sus mandamientos. 1ª Juan 5:3 dice: “Pues éste es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos.”

A mí me gusta mucho esa última frase, porque Sus mandamientos son diseñados para que vivamos nuestra mejor vida, no para negarnos nada.

Todos hemos hecho malas decisiones en algún momento, decisiones que nos costaban mucho: una relación, dinero, tiempo, o más.

He aprendido la manera difícil que nunca es una buena idea hacer una decisión de vida en medio de la desesperación. No es sabio hacer esa clase de decisión mientras que estamos presionados por otros o por las emociones. Es mejor esperar para tomarse el tiempo con calma para contemplar bien las opciones y buscar al Señor y Su Voluntad.

Dios siempre está presente, y nos quiere guiar por Su Espíritu Santo (Romanos 8:14). En Salmo 32:8 Dios nos dice: Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; Sobre ti fijaré mis ojos.”

Pero después de haber hecho una decisión y acción equivocada, y nos da cuenta de que nos habíamos equivocado, ¿ahora qué?

Cuando hemos hecho una decisión mala, Dios no nos abandona. Como con David, nuestro futuro será diferente que si nunca habíamos hecho esa decisión. Pero Dios no nos deja sin esperanza. Siempre hay esperanza.

Al darnos cuenta de un error, es tiempo de humillarnos delante del Señor, buscar Su Rostro, confesar nuestro error, y pedir de Su misericordia. Si hagamos eso, el Espíritu Santo “recalcula la ruta” como un sistema de GPS, y nos ayudará a encontrar el camino para llegar al destino.

Lamentaciones 3:22-25 dice:

22 Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias.  23 Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.  24 Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré. 25 Bueno es Jehová a los que en él esperan, al alma que le busca.

Cuando identificamos un destino con el GPS del carro (o usando su teléfono) el GPS escoge la ruta mejor. Al comenzar el viaje, si te desvíes de la ruta, de inmediato el sistema lo detecta y le avisa. Te trata de convencer cambiar tu dirección (arrepentimiento) para volver a la ruta preferida.

El GPS no toma control del volante y no nos fuerza llegar a nuestro destino. Podemos resistir y hasta apagar al GPS y terminar en un destino diferente si lo deseamos. Pero si no lo apaguemos, el GPS seguirá hablándonos, guiándonos, y recalculará la ruta hasta que volvamos al camino y lleguemos a nuestro destino. Así es con el Espíritu Santo.

Busque a Dios con sinceridad. Sea sensible a la Voz del Espíritu Santo. Él le ayudará, le dará de Su misericordia para guiarle al destino que tiene para su vida.

UN EJEMPLO BIBLICO: JOSUÉ Y GABAÓN

En Josué Capítulo 9 vemos que los gabaonitas tenían miedo de Israel. Dios había mandado a Israel a aniquilar a los gabaonitas, a no tener misericordia de ellos ni hacer alianza con ellos.

Los gabaonitas enviaron una delegación especial para engañar a Josué a hacer una alianza con ellos. Se disfrazaron y fingieron que venían de una tierra lejana.

Josué debía de haber consultado a Jehová, pero no lo hizo. Josué confió en su propia sabiduría e hizo alianza con ellos.

Tres días después, Josué se dio cuenta de su decisión equivocada. ¡Había desobedecido a Dios con algo tan serio que afectaba a la nación entera! El problema es que Josué no pudo romper la alianza que él y los líderes habían jurado.

Cuando nos arrepentimos y pidamos misericordia de Dios, Él es fiel para traer un plan redentor. El cuadro será diferente. Todavía hay consecuencias. Pero Dios no nos abandona.

Josué se arrepintió, y Dios le dio un plan redentor. Los gabaonitas fueron permitidos a vivir, pero volvieron esclavos de los judíos y los que llevaban agua y leña para la casa del Señor.

Cuando nos arrepentimos y pidamos misericordia de Dios, Él es fiel para traer un plan redentor. Ahora bien, las acciones no fueron borradas. El cuadro será diferente. Israel estaba ligado a los gabaonitas por siempre. Pero Dios no les abandonó. Todavía entraron a la tierra prometida. Así también con nosotros. El cuadro saldrá diferente, pero Dios nos ayudará a llegar a nuestro destino.

En Capítulo 10, los gabaonitas fueron atacados por cinco reyes (y sus ejércitos combinados) que se juntaron en contra de ellos. Israel tuvo que ir a defenderles y guardar el pacto que había hecho con ellos. Por cuanto se habían arrepentido, Dios les ayudó en la batalla. De hecho, ¡Dios hizo algunos de los milagros más grandes registrados en la Biblia durante esa batalla y literalmente peleó por ellos!

Cuando nos arrepentimos de verdad y clamamos por Su misericordia, Dios no solamente nos ayudará, ¡Él peleará por nosotros!

CUANDO SOMOS AFECTADOS POR LAS DECISIONES MALAS DE OTROS…

Las decisiones malas de David afectaron a él mismo, pero también a muchos más.

  • Betsabé perdió a su esposo Urías y a su hijo.
  • Urías perdió su vida por orden de David.
  • El hijo que nació también perdió su vida.
  • Los padres y familia de Urías perdieron a su hijo / hermano.
  • 2ª Samuel 12:14 dice que las acciones de David hicieron blasfemar a los enemigos de Jehová.

UN EJEMPLO PERSONAL

Mi familia fue cambiada por siempre cuando mi cuñado, en un momento de alta emoción, hizo una decisión que cambió muchas vidas por siempre. Cometió un delito grave y resultó aprisionado. Gracias a Dios, en tiempo, él dio su vida a Cristo dentro de la prisión donde sigue hoy. Pero sus dos hijos que no nos conocían vinieron a vivir con nosotros por varios años. La realidad es que nos costó mucho. Tuvimos que hacer muchos cambios y ajustar a nuestras vidas en maneras radicales.

En vez de resentir lo que sucedió, lo aceptamos como una tarea de Dios para nuestra familia. Doy gracias a Dios que ahora ellos conocen a Cristo y tienen una oportunidad para una vida mejor. Fue un proceso en el cual todos crecimos mucho, pero ahora los contamos como hijos y una parte integral de nuestra familia. Por cuanto buscamos al Señor y dependimos en Él, nos ayudó para cambiar algo negativo en algo positivo.

LA TORMENTA QUE PABLO SUFRIÓ POR LA DECISIÓN DE OTRO.

En Hechos 27, el Apóstol Pablo estaba preso y bajo el cargo de un centurión llamado Julio que lo estaba llevando a Roma por barco. Su vida y su ministerio futuro estaba sujeto a las decisiones del centurión.

Dios le avisó proféticamente a Pablo que hubo una tormenta en el camino y sería mejor esperar. Cuando Pablo lo explicó al centurión, no le hizo caso.

Iniciaron el viaje, y llegó la tormenta tal como Dios había predicho. La tormenta les desvió lejos de la ruta y arriesgó las vidas de todos los que estaban a bordo.

Obviamente no era la voluntad de Dios que sufrieran esa tormenta y que corrieran ese peligro. La decisión mala del centurión afectó a todos.

Pablo clamó a Dios, y Dios le dio otra palabra profética que si todos quedasen en la nave que todos estarían a salvo. Pablo habló al centurión una vez más y esta vez le escuchó. Por fin, en Capítulo 29 vemos que resultaron naufragados pero vivos por una isla llamada Malta.

Parece que Pablo fue desviado de la voluntad perfecta de Dios por la decisión mala del centurión. Pero Dios no abandonó a Pablo. Al contrario, parece que el Espíritu Santo “recalculó la ruta” como el GPS. Le dio influencia para poder predicar el Evangelio delante de las autoridades principales de la isla, abriendo nuevo territorio para el Reino de Dios. Al final de las cuentas, Pablo llegó a Roma y cumplió la voluntad de Dios.

Cuando otros hacen decisiones que nos afectan, tenemos que seguir sensibles a la Voz del Espíritu Santo y depender en Él.

  • Tal vez tendremos que hacer unos cambios no previstos.
  • Quizás el cuadro saldrá un poco diferente que lo que habíamos pensado.
  • Posiblemente nos será costoso, y nos incomodará temporalmente.
  • Pero Dios no nos abandona. Dios puede tomar una situación negativa y cambiarla a una positiva.

Si estamos dispuestos a mantener una buena actitud, oírle y obedecerle, Dios hasta nos puede dar mayor influencia, cosecha y bendición. Él asegurará que nosotros lleguemos a nuestro destino.

Si usted se encuentre en una situación difícil creada por una mala decisión, es mi oración que esto le anima a usted a buscar a Dios y recibir de Su gracia. ¡Dios no le ha abandonado!

Sea dispuesto a arrepentirse si Dios le pide hacerlo, y a cambiar su actitud y perspectiva.

Ejercite su fe para recibir las instrucciones y la sabiduría divina para implementar el plan redentor que Dios quiere realizar. El cuadro tal vez será diferente, pero el Señor le ayudará a llegar a su destino.

Por Cliff Bell, © 21 de diciembre, 2019, Todos los derechos reservados.

Para continuar leyendo de esta serie, Parte 3 – LAS TORMENTAS CREADAS POR EL DIABLO, oprime la siguiente foto…

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Para leer la primera parte de esta enseñanza, oprime la siguiente foto.

Navegando las tormentas de la vida. Parte 1/3

PARTE 1 – LAS TORMENTAS QUE DIOS NOS ENVÍA.

Hay tres clases de tormentas que encontramos en la vida:

  1. las tormentas que Dios envía,
  2. las tormentas creadas por las decisiones malas hechas por nosotros o por otros, y
  3. las tormentas enviadas por el diablo.

Cada clase de tormenta requiere una respuesta diferente.

En esta reflexión quiero enfocar en las tormentas que Dios envía…

Algunos no creen que Dios envía tormentas a nuestras vidas, pero veamos que eso es precisamente lo que sucedió con el Profeta Jonás.

Se pudiera argumentar que esta tormenta nunca hubiera sido enviada a Jonás si no fuera por sus propias acciones. Es cierto. Yo pude haber clasificado esta tormenta como “una creada por nuestras malas decisiones.” Pero el hecho sigue vigente que Dios envió la tormenta, y eso requiere una respuesta diferente. Si Dios es Él que envió la tormenta, reprendiendo al diablo no ayudará.

¿Por qué envió Dios una tormenta a la vida de Jonás?

Jonás estaba resistiendo la voluntad de Dios. Jonás no quiso ir a Nínive tal como Dios le mandó. ¿Por qué? Nínive era la capital de Asiria, la nación que había oprimido y devastado a Israel por años. Por lo tanto, Jonás los odiaba, y no quería predicarles ni estar cerca de ellos.

Está fácil criticarle a Jonás, pero ¿cuántas veces Dios nos ha mandado a hacer algo y Le resistimos, o tardamos en obedecer porque era inconveniente o incómodo para nosotros?

Jonás subió a una nave que se dirigía en la dirección opuesta que la Ciudad de Nínive. La tormenta que Dios le envió no enviado para destruirle a él ni a los demás que estaban en la nave. Dios la envió para aplicar la presión necesaria para que Jonás se arrepintiera.

Podemos decir que, en Su amor, Dios estaba “torciendo el brazo de Jonás” para exigir una respuesta correcta de él. La estrategia divina funcionó, y en tiempo Jonás se dio cuenta que sus acciones arriesgaron las vidas de todos que estaban en la nave con él. Jonás instruyó al capitán que le echase al mar para salvar la vida de los demás. Así lo hizo y la tormenta cesó, y Dios envió un gran pez para tragar a Jonás.

Su situación pareció cambiar de mal a peor. En la barriga de ese gran pez, en ese lugar de desesperación, Jonás comenzó a experimentar arrepentimiento por haber desobedecido a Dios. Lo que es más impactante, Jonás se dio cuenta que en su rebeldía a la agenda de Dios él había hecho un ídolo de su propia agenda.

Jonás proclamó,Cuando en mí desfallecía mi alma, del Señor me acordé; y mi oración llegó hasta Ti, hasta Tu santo templo. Los que confían en ídolos vanos su propia misericordia abandonan. Pero yo con voz de acción de gracias Te ofreceré sacrificios. Lo que prometí, pagaré. La salvación es del Señor.” Entonces el Señor dio orden al pez, y éste vomitó a Jonás en tierra firme. (Jonás 2:7-10)

Un ídolo es cualquiera cosa que amamos más que a Dios, es cuando buscamos algo diferente a lo que Le agrada a Dios. Los ídolos nos separan de Su misericordia y de Su bendición. Jonás había removido a sí mismo de la protección y misericordia de Dios por causa de su idolatría.

Lo que es impresionante es que el tiempo entero que estaba dentro del pez, el pez le estaba llevando más cerca de Nínive, hacia la voluntad de Dios. Por fin le dejó sobre tierra firme en donde él podía obedecer a Dios y cumplir su tarea designada.

Cuando Jonás llegó a Nínive entregó el mensaje que Dios le había dado para decirles. El mensaje era que vendría un juicio a Nínive en 40 días y que serían destruidos.

Al cumplir con su tarea, Jonás decidió permanecer en la región, no porque anticipaba que se arrepintieran los ninivitas, sino porque tenía un deseo morbo de ser testigo de la destrucción de esa grande ciudad y sus habitantes. Jonás todavía tenía un disgusto fuerte por los ninivitas. No logró poder verlos desde la perspectiva de Dios.

Todo cristiano, pero especialmente el que tiene llamado profético, necesita aprender a abandonar sus prejuicios y actitudes personales y ponerse de acuerdo con la perspectiva de Dios. El profeta necesita hacer más que anunciar una palabra acertada. Necesita representar correctamente el Corazón del Padre. Si Dios los ama, y no los amamos, nunca podremos representarle bien, y el resultado es que promoveremos nuestra propia agenda en vez de la de Dios, y ministraremos muerte en vez de vida.

Jonás encontró una colina desde donde pudo ver todo. Consiguió un lugar que tenía la sombra de una planta para protegerle del calor del sol. Comenzó a contar los días en anticipación del gran espectáculo. Era como uno de los habitantes de Roma esperando ver a los cristianos ser matados por los leones.

Sin embargo, los ninivitas se arrepintieron, y Dios cambió Su plan. En vez de destruirles, les brindó misericordia. La destrucción profetizada no llegó. Si Jonás estaba de mal humor antes, ahora se puso molesto. Otra vez, surgió su rebeldía en contra del plan de Dios. Creía que Dios había hecho una mala decisión, que su propia sabiduría era mayor que la de Dios.

Dios vio la actitud negativa y la ira de Jonás y le envió otra clase de tormenta… Dios preparó un gusano para que hiriese la planta que le daba sombra a Jonás. Luego

envió un viento recio solano para incomodarle y llevarle al arrepentimiento. Pero al llegar el calor, el viento y el sol tan fuerte, Jonás volvió más enojado y comenzó a quejar diciendo que prefiriera morirse.

Muy dramático, ¿no crees?

Dios le reprendió a Jonás porque tuvo más misericordia de su comodidad personal que por una ciudad entera llena de gente creada en la imagen y semejanza de Dios, ¡gente que se había arrepentido mejor que el profeta!

¿Y usted? ¿Cómo responde cuando Dios brinda misericordia y bendición a alguien que a usted no le agrada? ¿Está dispuesto a permitir que Dios le muestre Su perspectiva? ¿a cambiar su actitud? ¿que Su amor sea derramado en su corazón?

Otra vez, no es que Dios buscaba provocar dolor a Jonás. La meta de Dios era ayudarle a Jonás a alinearse con Su Corazón para que le pudiera bendecir. Dios le tuvo mucha paciencia, pero tristemente, no tenemos evidencia bíblica de que Jonás cambió de corazón, y ya no escuchamos más de él.

Cuando hay un área de idolatría o rebeldía en nuestros corazones, Dios es fiel para enviarnos una tormenta suficiente para despertarnos y darnos la oportunidad de arrepentirnos y alinearnos con Su Voluntad que trae bendición. Podemos decir que las tormentas que Dios envía muchas veces es una forma de disciplina.

La disciplina del Señor nos muestra que somos hijos y no bastardos. La disciplina no es igual a castigo. La meta del castigo es provocar dolor. La meta de la disciplina es el enseñarnos. Disciplina viene de la misma palabra raíz que “discípulo”.

En Su amor y misericordia, Dios nos da las condiciones necesarias para que nos despertemos, nos arrepintamos y nos alineamos con Su Voluntad para que podamos experimentar Su bendición.

Si usted está experimentando una tormenta ahora mismo, vale la pena examinar a su corazón para ver si hay algo que Dios le pidió hacer al cual usted está resistiendo. ¿Pueda ser que Dios está aplicando presión para exigir de usted un cambio de actitud o un acto de obediencia?

En vez de enfocarse en la maldad de otros, pida a Dios si hay algo en su propia vida que necesita un ajuste, alguna semilla de rebeldía o de idolatría. Si la hay, arrepiéntase. La gracia de Dios está siendo derramada ahora mismo para ayudarle a hacer el ajuste en su vida.

Se le animo a responder correctamente para que Dios pueda derramar sobre usted Su bendición, y para que su ministerio sea duradero.

Por Cliff Bell, © 30 de noviembre, 2019, Todos los derechos reservados.

El Gran Pez, (c) 2006, Ar.Te.Vi

NOTA: La imagen de la pintura, “El Gran Pez”, es por cortesía de la galería Ar.Te.Vi

© 2006 ar.te.vi.mail@gmail.com Le invito a conocer su galería virtual haciendo un clic un la foto arriba.

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Para leer la segunda parte de la enseñanza, oprime la siguiente foto.

REPRESENTANDO BIEN A CRISTO

Milagros y manifestaciones sobrenaturales no significan que Dios aprueba de las acciones, método o carácter del ministro.  Dios frecuentemente permite milagros por amor al pueblo a pesar de un líder que Le está mal representando.

En Números 20, el pueblo de Israel estaba en el desierto y tenía sed y comenzó a murmurar.   Moisés y su hermano Aarón se presentaron delante del Señor.  En versículo 8 Dios le instruyó específicamente a Moisés que HABLASE a la peña para que agua brotara.

Pero Moisés estaba enfadado con la murmuración de la gente.  Se los habló fuertemente y con rabia los llamó “rebeldes”.

Luego, en vez de hablar a la peña, tomó su vara y la GOLPEÓ

– dos veces. 

El agua fluyó.  Era un milagro. 

El pueblo y todos sus animales pudieron saciarse del agua.   Pareció que fue todo un éxito. 

Pero Dios no estaba contento con Moisés y Aarón. 

Números 20:12 dice: 

“Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Por cuanto no creísteis en mí, para santificarme delante de los hijos de Israel, por tanto, no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado.”

La Nueva Traducción Viviente lo dice de esta manera:

“«¡Puesto que no confiaron lo suficiente en mí para demostrar mi santidad a los israelitas, ustedes no los llevarán a la tierra que les doy!».”

Dios permitió el milagro por Su misericordia para con el pueblo.  Pero Moisés no había representado bien a Dios, ni Le había honrado como Santo delante de ellos.

Moisés había desobedecido instrucciones específicas.  Sus acciones híper-dramáticos en combinación con su ira y palabras fuertes hacia el pueblo no representó correctamente al Rey de Gloria.   Le costó su entrada a la Tierra Prometida. 

Hay ministros que parecen tener éxito porque los milagros fluyen.  Tienen el reconocimiento del hombre y los aplausos.   Pero, al final de las cuentas, si no representaron bien a Dios, ¿qué les costará?

Milagros no son suficiente prueba de que Dios está feliz con el ministro o que haya aprobado su método, ni mucho menos de una actitud negativa de su corazón. 

Cuando Cristo fue traicionado por Judas en Getsemaní, (Juan 18:10-11), Simón Pedro no representó a Cristo al herir a Malco con su espada cortándole la oreja derecha.  Cristo le tuvo que reprender e instruir a poner su espada en su vaina, y sanó a Malco.   Gracias a Dios que Pedro aprendió de su experiencia y volvió uno de los líderes más importantes de la Iglesia Primitiva.

¿Cuántas veces ministros se ofenden por alguna ofensa percibida de parte del pueblo y se les “corta las orejas” con sus palabras fuertes?  En muchos casos las personas que les han frustrado ni están presentes, pero toda la congregación recibe los golpes.  ¿Cuántos ministros hacen esto para hacerse sentir más grandes, y se auto justifican por los milagros que Dios permite por Su misericordia al pueblo?

Jonás no representó bien a Dios en Nínive. Ni quiso ir porque tenía un disgusto fuerte para esa ciudad que era la capital de la nación que había devastado a su tierra por años.

Jonás no pudo superar a sus sentimientos negativos hacia los habitantes de Nínive.  No pudo comprender por qué Dios les tuviera misericordia y detuviera el juicio que había proclamado cuando Nínive se arrepintió. Jonás estaba más preocupado acerca de su comodidad personal cuando se murió la planta que le daba sombra.

Después de una sola tarea en la cual no representó bien a Jehová, nunca más escuchamos de Jonás.  Su ministerio fue de corta duración. ¿Cuántos ministerios hoy son de corta duración porque no representan bien a Dios?     

Ministros también somos vasos de barro. Es cierto.  Y Dios en Su misericordia nos ha dado una responsabilidad muy grande y temible.  

No fuimos escogidos por nuestro talento, por nuestra sabiduría, ni buen comportamiento.  Es por la gracia de Dios.

Cuando nos creemos muy importantes y ungidos, debamos meditar nuevamente en esta Escritura:

“26 Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; 27 sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; 28 y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, 29 a fin de que nadie se jacte en su presencia.” 1ª Corintios 1:26-29

La unción no pertenece a nosotros para lanzar según nuestros caprichos, ni para impresionar a los demás con nuestro ministerio.  La unción pertenece a Dios para cumplir Su propósito, y es una responsabilidad temible. 

Tenemos que aprender a morir a nosotros mismos, obedecerle a Dios, y permitir que Cristo sea visto y escuchado por medio de nosotros. 

No podemos permitir que nuestras emociones nos dominen, ni que nuestro estilo robe la gloria que pertenece a Dios. 

Cuando permitamos ser dominados por la frustración, la ira, el orgullo u otro aspecto de nuestra carne  en nuestras vidas, el resultado es que mal representamos el Corazón del Padre a otros  … dejamos de mostrar la Santidad de Jehová a los demás, y arriesgamos nuestro proprio destino profético.

Sea usted un pastor o no, todos representamos Cristo a alguien.  Le invito a orar lo siguiente conmigo. 

Padre Santo, vengo a Ti en el Nombre poderoso de Jesucristo.  Sólo Tú eres Dios, el Gran Yo Soy.  Sólo Tú mereces recibir toda la gloria y honra.

Gracias por haberme amado, salvado, justificado, y llenado con Tu Santo Espíritu (1ª Corintios 6:11).  Gracias por haberme llamado y dado el gran privilegio de ser primeramente Tu hijo (1ª Juan 3:1), y también la responsabilidad uno de Tus representantes aquí en la tierra. Quiero andar como es digno de la vocación con que me llamaste (Efesios 4:1).

Te pido perdón por las veces que yo me engrandecí en mis propios ojos, cuando tenía un concepto más alto de mi mismo que lo que debía de tener, cuando traté a los otros como si fueran menores que yo.

Te pido perdón por las veces que no Te he representado bien, y no he mostrado Tu Santidad a otros.  Te pido perdón por  las veces que he perdido la paciencia, que me he frustrado con los otros – los que Tú amas más que a Tu Propia Vida.  Te pido perdón por las veces que me he permitido engrandecer al grado que llamé la atención a mí mismo en vez de a Ti.

Gracias por Tus misericordias que se renuevan cada día (Lamentaciones 3:22-23), y por el perdón que me ofreces (1ª Juan 1:9).  Lo recibo ahora mismo por la fe. Y por cuanto he recibido misericordia, puedo ser misericordioso.  Por cuando he recibido de tu amor, puedo amar a otros. Por cuanto has sido paciente conmigo, puedo ser paciente con los demás.  Hoy ejercito mi fe para que Tu amor sea derramado en mi corazón por el Espíritu Santo que me fue dado (Romanos 5:5).

Señor Jesús, Tú eres el Buen Pastor, la Iglesia es Tuya y no mía.  Necesito representarte bien.  Por lo tanto me someto a Ti, y por el poder de Tu gracia mostraré Tu amor y benignidad, hablaré la verdad en amor (Efesios 4:15) para ser un mejor representante Tuyo desde ahora en adelante.  Me dedico a exhibir el fruto del Espíritu (Gálatas 5:22-24), tratando a otros con respeto y con dignidad sabiendo que es Tu benignidad que nos lleva al arrepentimiento (Romanos 2:4).

Glorifica Tu Nombre a través de mi vida y en Tu Iglesia. Tuyo es el Reino, el poder y la gloria por siempre.  Amén.

Por Cliff Bell, © 24 de agosto, 2019, Todos los derechos reservados.

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¿LE HA SIDO DE EDIFICACIÓN ESTE MINISTERIO?

Esperamos que esta reflexión le haya sido de provecho.  Si Dios ha puesto en su corazón sembrar una ofrenda, estaríamos muy agradecidos porque su ofrenda nos ayudará a alcanzar a otros.  En el menú arriba hay una pestaña que dice “Donar con PayPal” que le guiará a un sitio seguro en donde podrá hacerlo.  Por supuesto, no hay ninguna obligación. Muchas gracias.  Creemos que usted estará sembrando en buena tierra. 

Las raíces de un ministerio fructífero y duradero – Parte 2

En la primera parte de esta enseñanza, descubrimos que un ministerio legítimo necesita más que dones activados y una unción. Por supuesto que debe de haber esas cosas, pero esas cosas en sí no es suficiente para producir un ministerio fructífero y duradero. Así como un árbol requiere raíces profundas y bien desarrolladas para alcanzar su potencial, producir el fruto esperado, y poder aguantar las tormentas de la vida, un ministerio verdadero necesita raíces también.

Otra analogía que pudiéramos utilizar es de un edificio. Se requiere más que ladrillos, paredes, y techo.  Si no tiene un fundamento, no podrá ser duradero.  Con la primera lluvia fuerte el edificio se debilitará y en tiempo se caerá.  Si acaso viene un temblor, durará menos tiempo.

Cuanto más alto el edificio es, más profundo y fuerte tiene que ser el fundamento. Cualquier ministerio que es una amenaza al enemigo recibirá resistencia y ataques.  Los ministerios que no tiene su fundamento en orden no aguantarán.

Uno puede sostener la apariencia del éxito ministerial por un tiempo corto con unas “fachadas.”  Me refiero a las “fachadas” de música conmovedora, una personalidad carismática, con gritos, la habilidad de hacer un show y de entretener a la gente.

Hasta los del mundo pueden reunir a una audiencia con un buen show, y pagarán para verlo. Pero no medimos el éxito espiritual por el tamaño de la audiencia ni de las ofrendas generadas.  Si no están las raíces, el fundamento correcto, no estará presente la sustancia que produce vidas edificadas ni transformadas, y faltará la unción verdadera que pudre los yugos del enemigo.

Desgraciadamente, hay muchos ministerios que apenas tienen fachadas, una apariencia exterior de vida, pero al examinarlo de cerca, no hay fundamento ni sustancia. Estos ministerios, tarde o temprano, vendrán para abajo hiriendo a muchos en el proceso.  ¿Acaso usted no lo ha observado?  No vuelva usted una estadística de fracaso.  Invierte en desarrollar a sus raíces ministeriales y personales.

Ya hemos examinado las raíces de la INTIMIDAD CON DIOS y el ESTUDIO BÍBLICO sistemático y consistente. Ahora vamos a examinar la raíz de las relaciones sanas.  

RAÍZ 3 – Relaciones sanas con otros.

Ya hemos hablado de nuestra relación con Dios (la intimidad con Dios). Pero un ministerio que permanecerá también se requiere relaciones claves con otros, relaciones sanas y en orden.

Al diablo le es de mucho beneficio cuando hay cristianos, matrimonios o grupos de cristianos (iglesias) llenos de conflicto, ofensa, y división.  Los demonios tienen una fiesta en donde existen esas cualidades en la atmósfera o en un corazón.  El diablo sabe que tales personas o ministerios son contaminados por su ofensa y por su amargura (Hebreos 12:15), y vulnerables a toda clase de influencia demoníaca.

Estos cristianos contaminados están engañados si piensan que pueden funcionar como ministros de reconciliación (2ª Corintios 5:18). En vez de ser una luz en la comunidad, traen vergüenza al Nombre de Cristo.

Si no hay arrepentimiento y sanidad, en tiempo vuelven voceros de demonios: pensando que están profetizando, lanzan adivinación y maldiciones. Sus jóvenes vuelven enfadados y corren de la iglesia pensando que Dios es así (Hebreos 12:15) porque Le hemos mal representado.  Sí, al diablo le encanta esa clase de cristiano.

Por otro lado, Salmo 133 nos revela que en donde hay unidad también viene la bendición de Dios.  Por eso es tan importante guardar en orden nuestras relaciones.

LA PRIMERA RELACIÓN ES CON SU ESPOSA (o si usted es mujer, con su esposo). Bíblicamente tenemos apenas dos relaciones que son de pacto sagrado: la primera es con Dios y la segunda es nuestro matrimonio. Para un ministerio fructífero y duradero nuestras prioridades tienen que estar en este orden:

  1. Dios es siempre Primero.
  2. Matrimonio
  3. Familia
  4. Ministerio

Si nuestra relación con Dios sufre, entonces nuestras demás relaciones sufrirán. Pero tenemos que poner el matrimonio y la familia ANTES que nuestro ministerio.  Si el matrimonio está enfermo, el ministerio también volverá “enfermo,” anémico espiritualmente.  Es igual con la familia.

Tenemos que invertir en nuestro matrimonio.  Somos seres humanos, y cometeremos errores. Un matrimonio sano es uno en el cual ambos han aprendido a comunicarse frecuentemente y abiertamente, a perdonar mucho, a orar juntos, y a buscar juntos el rostro de Dios. Un esposo sabio invierte tiempo con su esposa; es bueno si trabajan o ministren juntos, pero también es necesario tomar tiempos de refrigerio juntos.

Yo he conocido a muchos ministros que se dedicaron tanto al ministerio que descuidaron a sus familias. Muchos de ellos terminaron en divorcio, con hijos desviados, o peor.

No hay caso tener a un ministerio grande si su familia termina destruida y sus hijos en el infierno.

La familia es la primera institución que Dios creó, ANTES que la Iglesia y el ministerio.  El matrimonio es una figura profética de la relación entre Cristo y Su Iglesia, y tenemos que invertir en ello.

Ningún ministro, ningún pastor o apóstol o profeta es El Mesías. Usted no puede hacerlo todo y salvar a todo el mundo.  Dios nunca nos llamó a hacerlo todo a solas.  La carga del mundo entero no está apenas sobre sus hombros.

  • El mejor regalo que puede dar a su esposa es amar a Dios con todo su corazón y buscar agradarle. Esto incluye amarla a ella tal como Cristo ama a la Iglesia y dio Su Vida por ella.
  • El mejor regalo que puede dar a sus hijos es amar a su esposa. Doy gracias a Dios por el ejemplo que me dieron mis padres, el del amor para toda la vida.
  • El mejor regalo que puede dar a su congregación es el ejemplo de un matrimonio sano y una familia sana.

Naciones discipuladas inician con familias discipuladas.   El que sacrifica a su familia sobre el altar del ministerio arriesga perder las dos cosas.

Una necesidad vs. la tarea asignada – Yo he sido criticado por algunos por no viajar y ministrar tanto como ellos. Pero doy gracias a Dios que mi familia está en orden y mis hijos aman a Cristo y buscan servirle.  Aprendí que Dios no me pidió desgastarme respondiendo a cada necesidad.  Dios me llamó a obedecerle y cumplir las tareas que Él me haya asignado.  Cristo no respondió a cada necesidad cada vez. No sanó a cada enfermo cada vez.  Cristo hizo lo que Su Padre Le pidió hacer.

LA SEGUNDA RELACIÓN ES CON NUESTRA COBERTURA ESPIRITUAL.  Cada ministro, aunque sea un apóstol o profeta maduro, necesita cuidado pastoral, alguien a quien rendir cuentas.  Los ministerios que insisten a seguir como independientes tarde o temprano terminan con problemas serios.

Si usted no tiene con quién confesar una debilidad o una lucha y pedir ayuda, oración, o consejo usted es un blanco al enemigo.  2ª Corintios 4:7 nos asegura que Dios ha puesto el tesoro de su gloria en vasos de barro.

Todos somos hechos de barro y necesitamos ayuda de vez en cuando. Si usted no me cree, pregúntale a su esposa o a sus hijos (si no les tiene entrenados a decirle apenas lo que desea oír).  Su familia no está ciega ni tonta, están conscientes de su barro, pero le ama y el amor cubre una multitud de errores.  Si usted se humille y les pida ayuda, no solamente le ayudará, le respetará más. Usted será aún más fuerte y noble en sus ojos. 

Me acuerdo de un ministro de renombre que en su día tenía uno de los ministerios más grandes del mundo, pero cayó en adulterio. Él se había dado cuenta que se estaba resbalando, pero no buscó a nadie.  Comentó después, “yo no tenía nadie con quién platicar.”

La realidad es que ese ministro sí tenía una autoridad, pero se consideró superior a su autoridad por causa de sus logros y audiencias grandes. Se había rodeado de los que nunca expresaba una opinión opositora y  que podía manipular.  Sí tenía con quién hablar, pero no aprovechó de ello. En su orgullo, no deseando que nadie vea que no era perfecto, se aisló.

Cuando todo vino a luz, aquel ministro no se sometió al proceso de restauración que le dio su autoridad porque tenía mentalidad de orfandad en combinación de un complejo de “El Mesías.” Dijo, “si me bajo del púlpito, aunque por un par de años, el mundo se irá al infierno sin mí.”  Que tremendo engaño y soberbio.

Uno puede tener un buen padre espiritual, pero si piensa como huérfano no le podrá reconocer ni responder a su autoridad.  No es una cuestión siempre de la falta de padres verdaderos. También tenemos que aprender a ser hijos verdaderos, a comunicarnos, a ser humildes y corregibles, a pedir ayuda en los tiempos de necesidad. El ministerio de aquel hombre nunca se recuperó completamente.  Yo he visto a esta misma historia triste volver a repetirse una y otra vez.

Una buena cobertura espiritual ofrece:

  1. Un ejemplo que seguir (1ª Corintios 11:1).
  2. Una visión que promover (Colosenses 2:6).
  3. Una unción que recibir y ministrar a otros (1ª Timoteo 4:14; 2ª Timoteo 1:6).
  4. Una autoridad legítima delegada. El que no está bajo autoridad no tiene autoridad. (Juan 12:49). La definición de “autoridad” implica que uno ha sido autorizado por otro. Si piensa usted que Dios es el Único que le reconoce, está caminando sobre hielo delgado.
  5. Una identidad y una familia a la cual pertenecer (Lucas 1:63-64). Fuimos creados para ser miembros de una comunidad cristiana, una “familia ministerial” así como es ilustrada por la Tribu de los Levitas, y las familias sacerdotales bíblicas.
  6. Un respaldo espiritual en intercesión y la guerra espiritual (Colosenses 1:3; Lucas 22:31-32).
  7. Una sinergia en las oraciones mediante el poder del acuerdo (Mateo 18:19; Deuteronomio 32:30).
  8. Consejo bíblico cuando hay confusión (Hechos 15:23-29).
  9. Un líder o “padre” espiritual, alguien a quién se pueda acudir para resolver un asunto, y que puede servir como un mentor (Deuteronomio 19:15; 2ª Tesalonicenses 2:11; Filipenses 2:19-22).
  10. Corrección y disciplina administradas en amor cuando es necesario (Hebreos 12:7-8).
  11. Y muchos otros beneficios más.

EN TERCER LUGAR, LAS RELACIONES CON OTROS MINISTROS.

Tenemos que asegurar que nuestras relaciones con otros ministros también son sanas.  Aunque pertenezcan a otra denominación o red ministerial, si son cristianos somos hermanos y trabajando para el Mismo Dios. Puede haber diversidad de estilos, de métodos, y tal vez no estamos de acuerdo con cada puntos doctrinal (me refiero a doctrinas no esenciales a la salvación), pero podemos respetar y honrar el uno al otro en la unidad de la fe.

Cuando permitimos divisiones, la ofensa, el rencor, celos, la sospecha u otra cosa afectar a nuestras relaciones con otros ministros, nos contamina y entristece el Corazón de Dios.  Además, frena o limita el avivamiento en la ciudad.  No estamos en competencia.  Si estamos en Cristo, estamos en el mismo equipo.  Cuando mi hermano mete un gol para el Reino de Dios, si Cristo es glorificado, todos ganamos.

Si otro cristiano marca un círculo en la tierra para excluirle a usted, entonces haga usted un círculo más grande para incluirle a él. Sonríe.  Determine ser un agente de reconciliación y de unidad.

EN CUARTO LUGAR, NUESTRAS RELACIONES CON LOS INCRÉDULOS.

Romanos 12:18 dice, Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.”

Sobre todo nuestro testimonio delante del mundo tiene que reflejar los valores del Reino de Dios.

Conozco de pastores que nunca hablan con el regidor ni con el acalde al menos que quieren pedirle un favor.  Ni siquiera toman el tiempo para orar por ellos.  

Nosotros somos mandados a orar por aquellos que están en autoridad civil y a procurar la paz, el bienestar, de ellos y a la ciudad (Jeremías 29:7). Dios quiere que Su Iglesia sea como una ciudad asentada sobre un monte y que bendiga a la ciudad con la Luz de Cristo, las buenas obras, la compasión y la generosidad.

¿Cuál es el testimonio o la imagen que tiene usted y su ministerio delante los líderes de la ciudad?

¿Con sus vecinos? 

¿Pueden ver a Cristo en usted?

Parece que voy a tener que continuar con las otras dos raíces en una tercera parte. Entre tanto, si Dios le habló por medio de esta enseñanza, toma usted unos minutos para responderle.

  • Si el Espíritu Santo le trajo convicción, arrepiéntase.
  • Haga una cita con su esposa.
  • Planea un tiempo para disfrutar con sus hijos.
  • Pida a Dios una estrategia divina para reconciliar con aquel hermano con quien quedó una ruptura.

Por Cliff Bell, © 18 de agosto, 2018, Todos los derechos reservados.

Para leer desde la 1ª Parte de esta enseñanza, sigue este enlace:

Las raíces de un ministerio fructífero y duradero / Parte 1

Para leer la 3ª Parte de esta enseñanza, siga este enlace:

Las raíces de un ministerio fructífero y duradero – Parte 3

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El Protocolo Profético 1/3

LA NECESIDAD DEL PROTOCOLO PROFÉTICO

Imagine usted un aeropuerto en donde los que manejan la torre del control aéreo no ofrecen directivos a los aviones. …en donde se permite que cualquiera persona, sin importar si tenga la licencia de piloto ni entrenamiento ninguno subir aviones, y que se despeguen y aterricen según lo que les parece bien.

No es un cuadro bonito, ¿verdad? Sin embargo, esto es precisamente lo que sucede en iglesias todo el tiempo con relación a la profecía.

Ahora bien, tengo que iniciar con una declaración que yo creo con todo mi corazón en el ministerio de profetas (Efesios 4:11) y en los dones del Espíritu Santo (incluyendo la profecía). Creo que Dios quiere usar a todos Sus hijos en los dones espirituales (1ª Corintios 12:7; 14:1,12, 31, 39-40).  Todo hijo de Dios puede aprender a discernir la Voz de Dios y ser guiado por Su Espíritu Santo (Juan 10:27; Romanos 8:14).

LA PROFECÍA VERDADERA:

  • Ministra vida- no muerte (Mateo 4:4, Juan 6:63),
  • Edifica, exhorta y consuela (1ª Corintios 14:3).
  • Edifica a la Iglesia (1ª Corintios 14:12)
  • Exalta a y da testimonio de Cristo (Apocalipsis 19:10)
  • Está de acuerdo con el pleno consejo de las Escrituras, especialmente la doctrina de los apóstoles, porque Dios no se contradice: (Hebreos 13:8; 2ª Pedro 1:19-21, 2ª Timoteo 3:16)

¡Gracias a Dios por aquellos quienes ministran profecías verdaderas!

Santiago 1:17 nos revela que los dones de Dios son buenos y perfectos. A pesar del beneficio y el poder de los dones del Espíritu Santo, la manera en la cual los estamos viendo usados y abusados ha resultado en mucho daño.  No debe ser así. Dios no lo quiso así.  El problema no es Dios ni los dones.  Como cada herramienta, puedan hacer bien o mal depende de cómo son usadas.  Les daré un ejemplo…

EL EJEMPLO DEL CUCHILLO…

Aunque cada cuchillo podría ser utilizado para extinguir una vida, cada cocina buena tiene una colección de cuchillos – pues son herramientas valiosas usadas para preparar alimento para la familia. Si alguien acaso use un cuchillo para herir a otra persona, no echamos la culpa al cuchillo ni la compañía que hizo el cuchillo, ni a la tienda que vendió el cuchillo.  No reaccionamos removiendo todos los cuchillos de todas las cocinas para prevenir otro herido.  Tampoco tenemos que ir al extremo de requerir que cada cocinera estudie cuatro años en la universidad para ganar una licencia del uso de cuchillos.

¿Qué hacemos? Padres buenos entrenan a sus hijos a usar cuchillos de una manera segura y por propósitos positivos.  No permitimos a nuestros hijos correr y jugar con cuchillos.  Al contrario, les enseñamos respetarlos y usarlos con cautela.  Ponemos ciertos límites al uso de los cuchillos en nuestra casa para asegurar el uso correcto y sano de esas herramientas.

ASÍ DEBE SER CON LOS DONES ESPIRITUALES Y LA PROFECÍA: debe haber instrucción, especialmente por ejemplo, del uso correcto de los dones, del propósito de los dones. Además se necesita establecer ciertos límites y pautas para su uso según el contexto y el nivel de desarrollo de la persona.  ESTOS LÍMITES Y PAUTAS SERIAN EL PROTOCOLO PROFÉTICO.

EN EL DIBUJO DE LOS AVIONES, HAY UN CAOS PORQUE NO HAY UN PROTOCOLO ESTABLECIDO NI ENFORZADO.

Existe la profecía verdadera y edificante, lo que exalta a Cristo y que lleva la congregación a cumplir los propósitos de Dios. PERO TAMBIÉN EXISTEN VARIAS OTRAS CLASES DE “AVIONES” – Y TODOS DESEAN ATERRIZAR EN FRENTE AL MICRÓFONO.

Todos parecen ser “aviones” legítimos. Tienen alas (dones / habilidades). Todos tienen cierto grupo de personas quienes les seguirán (pasajeros) y que están impresionados y de acuerdo con el “piloto” (la persona que quiere profetizar).  Quizás hasta sus manos tiemblan, usan terminología bíblica, pero eso no es suficiente prueba de que es una profecía verdadera.

LOS PASTORES SON RESPONSABLES, igual como los que trabajan en las torres de control aéreo, de asegurar que toda ministración hecha dentro de la congregación sea para la edificación de la iglesia. Eso significa que tienen que ejercer cierto CONTROL.  La palabra “control” no es una cosa negativa cuando la persona ejerciendo el control tenga la preparación necesaria (el discernimiento y la sabiduría), la autoridad delegada legítima, y la motivación correcta (el amor).

Las torres de control aérea NO EXISTEN PARA IMPEDIR los aviones ni los vuelos legítimos, sino para FACILITARLOS y asegurar que los vuelos despeguen y aterricen en ORDEN y de una MANERA SEGURA. Les dicta cuales pistas usar, desde cual dirección, cuándo hacerlo, y cuando no hacerlo.  Este control es necesario para el bienestar de todos.

HAY TODA CLASE DE “AVIÓN PROFÉTICO” QUE BUSCA EL MICRÓFONO DE SU IGLESIA… No todo aquel que dice que es “apostólico y profético” lo es. Algunos son carnales, algunos simplemente emocionados almáticamente, …y algunos son “apóstatas y patéticos.”  No podemos permitir que todos hagan lo que a ellos les parece bien, porque no todos tienen la visión correcta.

En la torre de control aérea bien equipada hay pantallas de radar (discernimiento espiritual) que provee la visión correcta para cumplir el propósito.  El propósito para los dones es edificación de la iglesia, provecho de todos (1ª Corintios 12:7; 14:12), y que todo sea hecho decentemente y con orden (1ª Corintios 14:40).

EXAMINEMOS EN MAYOR DETALLE LAS DIFERENTES CLASES DE “AVIONES” PROFÉTICOS QUE DESEAN ATERRIZAR EN SU AEROPUERTO (IGLESIA).

AEROLINEA: DESEOS PERSONALES

HAY AQUELLOS QUIENES QUIEREN COMPARTIR SUS DESEOS PERSONALES HACIA OTROS. Estos normalmente no son personas con intención mala.  Simplemente no han aprendido a discernir entre sus propios deseos y la Voz de Dios.

Escuché de una iglesia en donde todos son instruidos a “profetizar” el uno al otro, pero sin darles el beneficio de enseñanza de cómo discernir la Voz de Dios. El resultado es que cada quien proclame al otro cual sea su deseo por ellos:  que ganen más dinero, que alguien les regale un carro nuevo, que todo les vaya bien

No podemos proclamar nuestros propios pensamientos humanos y etiquetarlo “profecía”.  Hay una diferencia muy grande y marcada entre profetizar un mensaje que viene por inspiración del Espíritu Santo y que expresa el corazón y los pensamientos de Dios, y el compartir con otro el deseo positivo que viene del corazón y pensamiento humano.

AEROLINEA: CONVICCIÓN PERSONAL

DE IGUAL MANERA, HAY AQUELLOS QUIENES QUIEREN COMPARTIR UNA CONVICCIÓN PERSONAL Y FUERTE. Otra vez, la mayoría de estas personas tienen buenas intenciones, pero no disciernen correctamente la Voz de Dios.  Muchas veces tienen una palabra que está correcta doctrinalmente según las Escrituras (el LOGOS de Dios), pero no es una profecía acertada según la palabra hablada (RHEMA) de Dios.

Por ejemplo, hubo una hermana quien profetizó a una niña que estaba enferma, y en silla de ruedas, que Dios la sanaría antes de cierta fecha. Sabemos que Dios tiene el poder para sanar, y que quiere sanar a los enfermos.  Siento que la hermana tenía motivación buena, y que actuó porque sintió compasión por la niña.  Sin embargo ella profetizó su deseo personal basada en el LOGOS, en vez de una RHEMA de Dios.

Tristemente, al llegar la fecha indicada la niña no fue sanada, y ella quedó devastada – pensando que tal vez Dios no la amaba.  ESTA CLASE DE “PROFECÍA” DEBÍA DE HABER SIDO JUZGADA PRIMERO por los líderes para ver si todos sintieron el testimonio del Espíritu acerca del asunto antes de proclamarla a la niña.

Este error sucede frecuentemente cuando una persona profetiza a alguien con quien están entretejidos o involucrados emocionalmente. Cuanto más conocemos de una persona, menos indicados somos para ofrecerle una palabra profética genuina y acertada porque hemos desarrollado deseos y opiniones personales.

AEROLINEA: INMADUREZ

ALGUNAS DE ESTAS PERSONAS INICIAN BIEN CON UNA PROFECÍA VERDADERA Y EDIFICANTE. Pero cuando Dios deja de inspirarles y termina la profecía – ellos siguen hablando.  Resultan “predicando” su doctrina favorita o aconsejando la congregación de su propia mente y alma.  Se requiere una manera de poder señalarles que “ya es tiempo de guardar silencio” sin ofenderles para darles una salida mientras que todo quede positivo.  Después se pueda darles más instrucción y animarles en lo que hicieron bien para no desanimarles y apagar su don.  Si son maduros responderán positivamente.

AEROLINEA: LA DIVA

HAY AQUELLOS QUIENES LAS PERSONAS QUE SON DIVAS, Y SOLAMENTE BUSCAN ATRAER ATENCIÓN A SI MISMAS.  Claro, algunos son inseguros y buscan hacer algo grande para impresionar a otros y hacerse sentir que tienen valor.  Cuando vean a otra persona siendo usada por Dios, quieren la misma clase de reconocimiento, pero actúan con presunción.

Otros son tan llenos de sí mismos que creen que todo pensamiento que se les ocurre viene de Dios, y sientan la necesidad de “profetizar” todo. Tienen demasiada confianza en sus “dones”, y se les olvidan que son humanos que puedan errar.  Quieren estar siempre visto por los demás.  El problema con esto es que la raíz del problema es orgullo y presunción.

1ª de Pedro 5:5 revela, «Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.» El humilde no busca promover a sí mismo, pero permite que Dios le exalte en Su tiempo y a Su manera. El humilde reconoce y honra la autoridad y virtudes de otros, y también reconoce sus propias áreas de debilidad.

Somos llamados a levantar a Cristo, no a nosotros mismos. Tenemos que adoptar la actitud de Juan el Bautista: «Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe.» (Juan 3:30). En Juan 12:32, Cristo declaró: «Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo

AEROLINEA JEZABEL

CLARO, EXISTEN AQUELLOS QUIENES ESTÁN INFLUENCIADOS POR EL ESPÍRITU DE JEZABEL… Si permitamos que este avión se aterrice, sería un desastre.  Supuestas profecías que son inspiradas por Jezabel parecen mucho a una profecía verdadera en algunos aspectos.  SIN EMBARGO, SIEMPRE VIENEN ACOMPAÑADAS POR CIERTAS CARACTERÍSTICAS:

LA PERSONA QUE PROFETICE PROYECTA UNA APARIENCIA DE HÍPER-ESPIRITUALIDAD. Tal vez le trata de impresionar porque sus manos tiemblen, su voz cambia, tuerce su rostro casi como si tiene dolor, grita, habla con voz alta y muy emotiva fingiendo que está “bajo la unción del Espíritu Santo…  Hace estas cosas para intimidar al pastor y hacerle pensar que no puede negarla el micrófono o estaría “apagando el Espíritu Santo.”  Recuerda que ninguna de estas cosas son pruebas que es una profecía verdadera, ni que esa persona ha escuchado la Voz de Dios.

DIOS ES UN DIOS DE ORDEN Y DE PAZ. NO DE CONFUSIÓN.  El pastor tiene derecho y hasta la responsabilidad de ser la “torre de control” e impedir profecías dañinas o equivocadas.  Nuestras mentes no dejan de funcionar cuando estamos profetizando.  No hemos dejado nuestras cabezas en el baúl del carro.  Podemos oír y responder a las instrucciones del pastor.  Podemos controlarnos.  «Los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas» (1ª Corintios 14:32).

En 90%  de estos casos, la persona simplemente está imitando a otra persona rara que vio; es puro estilo aprendido.  Pueden aprender a controlarse.  No se les permite seguir haciendo un escándalo en la iglesia.  Si no vienen bajo control, y si no se sometan a la autoridad, cállales – porque están robando la atención que pertenece a Dios y estableciendo un vínculo de poder con los que son fácilmente controlados.

LA SOBERBIA… Estas personas sientan que no necesitan la retroalimentación de nadie. No son enseñables (corregibles).  No reconocen ni honran la autoridad de otros.  Imponen su voluntad sobre otros.

Acuérdese – si Dios resiste al soberbio, entonces cuando el soberbio esté profetizando, ¿cuál espíritu estará inspirando la profecía?

LA FALTA DE SUJECIÓN A LA AUTORIDAD. Dios Mismo es Él que estableció autoridad delegada en Su Iglesia por medio de los Cinco Ministerios (Efesios 4:11-16). La Biblia nos manda: «Asimismo los profetas hablen dos o tres; y los demás juzguen.» (1ª Corintios 14:29) Fue Dios Mismo que nos MANDÓ juzgar toda profecía.  Los que no someten su ministerio y profecías a las autoridades delegadas están en desobediencia a las Escrituras y resistiendo a Dios (Romanos 13:1-2; 1ª Pedro 5:5).

Un profeta verdadero no tendrá problema ninguno en someter al pastor de la iglesia donde está ministrando. UN PROFETA VERDADERO SE SOMETERÁ AUNQUE TENGA LA RAZÓN, PORQUE ENTIENDE EL PRINCIPIO DE LA AUTORIDAD Y LA SUJECIÓN.

Un profeta maduro sabe también cómo callar la boca y confiar que Dios le hable al pastor de otra manera y/o por otra persona.  No pronunciará juicio porque rehúse ser ofendido. Le hablará con respeto, humildad y en amor en privado si fuera necesario, pero no atacará su autoridad en público.  Eso fue el ejemplo del Profeta Samuel cuando tuvo que lidiar con Saúl, un rey rebelde y carnal (1ª Samuel 15).

LA MANIPULACIÓN: El espíritu de Jezabel no es una mujer sino un demonio que quiere el control. Al principio trata de ganar el control por medio de la manipulación: palabras fingidas de adulación, jugando el rol de la víctima (“¡la pobre hermana fue malentendida y rechazada por su pastor previo!”) para provocar la simpatía.  A  veces hasta recurre a usar la seducción… Pero si el pastor no responde a la manipulación, entonces este demonio sacará sus garras con la intimidación…

LA INTIMIDACIÓN… Pueda ser simplemente que actúen ofendidos o enojados (supuestamente departe de Dios) si usted no haga lo que ellos quieren. En casos más extremos puedan hasta proclamar una maldición sobre todo aquel que dude lo que “profetizó,” o que no cumpla lo que quiere.  NO TENGA MIEDO DE TALES PERSONAS.  Simplemente niégales el lugar, anula sus maldiciones en el Nombre de Jesucristo, y siga adelante.

En cierta congregación con que yo había trabajado el pastor me pidió estar presente al confrontar a una señora influenciada por Jezabel. Era la que quiso pasarse en frente a los demás como la más espiritual.  Por mucho tiempo tratábamos de ayudarla, y traer orden en su vida, corrección, enseñanza, instrucción, etc.  Al final de las cuentas no quiso cambiar.  Como era obvio de que no respetaba la autoridad de la iglesia, no apoyaba la visión, ni siquiera diezmaba.  Su presencia solo provocaba división, contienda, pleito, pactos rotos, etc.  La tuvimos que insistir que saliera y que busque otra congregación en donde ella sí podía apoyar la visión y someterse a la autoridad.  Al principio actuó sorprendida, herida, triste.  Pero cuando vio que no seriamos manipulados, su rostro se transformó a uno de odio, se levantó recogiendo sus cosas, y salió maldiciéndonos.  Me imagino que sigue brincando de iglesia en iglesia buscando al Pastor Acab…

EL CONTROL.. Esta es la meta principal del espíritu de Jezabel.  Jezabel está arraigada en la rebelión.  Siempre quiere usurpar la autoridad para poder controlar y lograr su propia agenda.  Necesita a un pastor Acab a quien le podrá manipular a que le entregue su anillo de autoridad.  Quiere controlarle.  El control es la cualidad principal de la hechicería.  Es por eso que el espíritu de Jezabel siempre está vinculado con los demonios de la hechicería y la adivinación (2ª Reyes 9:22; 1ª Samuel 15:23).

Obviamente, ¡no debamos permitir supuestas profecías que están en realidad inspiradas por demonios de la hechicería y la adivinación!

QUEREMOS QUE FLUYA LA PROFECÍA LEGÍTIMA que proviene del ESPÍRITU DE PROFECÍA (Apocalipsis 19:10), el ESPÍRITU DE VERDAD (Juan 15:26-27; 16:13-15). Esto requiere que establezcamos un protocolo profético en las iglesias.

El PROTOCOLO PROFÉTICO es la administración correcta y ordenada de la ministración profética. Cuando se observa el protocolo profético, provee la habilidad máxima a las personas siendo ministradas de recibir el provecho de la profecía.

ESTE PROTOCOLO DEBE DE SER DEFINIDO Y ESTABLECIDO POR EL CUERPO PASTORAL DE CADA CONGREGACIÓN. El protocolo profético, cuando está funcionando, facilita la ministración profética dentro de la congregación, permitiendo que fluyan las profecías verdaderas y de provecho, e impidiendo las cosas que no son de provecho.

Para ser continuado.

————–

En el segundo post, hablaré más acerca de lo que es el protocolo, y en el tercer post ofreceré un modelo tentativo que puedan ajustar como sea necesario e implementar en las Iglesias.

Para la segunda parte de esta serie, siga este enlace:

El Protocolo Profético 2/3

 

Por Cliff Bell, © 2013, Todos los derechos reservados.

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DE POTENCIAL PROFETA, A ADIVINO – Parte 2

UNA DE LAS MANERAS MÁS SEGURAS PARA IDENTIFICAR A UN ADIVINO DISFRAZADO DE “PROFETA” ES QUE NO RINDE CUENTAS CON NADIE. SON INDEPENDIENTES. Aunque dicen que tienen una cobertura, si lo investiga, descubrirá que su “cobertura” es en nombre solamente, y que no hay actualmente ninguna rendición de cuentas. Son “llaneros solitarios” que sirven a sí mismos.  No tienen ninguna relación ni conexión significante con nadie.

Números 22-24   Balaam, profetizaba palabras acertadas, pero era un adivino

Balaam significa, “no del pueblo”. Balaam no tenía un pueblo.  No sirvió a ninguna autoridad. Josué 13:22 identifica Balaam como un adivino.   Su negocio literalmente era adivinar por una “cuota.”  Los emisarios de Balac, vinieron con “dádivas de adivino” (una “ofrenda” de pago) para convencerle “hacer el trabajo” de maldecir a Israel (Números 22:7).  

Es cierto que Balaam pudo oír la Voz de Dios. PERO TAMBIÉN PUDO OÍR LAS VOCES DE DEMONIOS, Y ACUDIÓ A LA VOZ DE MÁS LE CONVENÍA. Yo creo que la razón que Balaam pudo oír la Voz de Dios tan fácilmente en este caso es porque Dios intervino por cuanto el futuro de Su Pueblo Israel estaba siendo arriesgado.

NUESTROS OÍDOS ESPIRITUALES PUEDEN OÍR VOCES O SONIDOS ESPIRITUALES A PESAR DEL ORIGEN. O sea, podemos oír la voz del diablo o la voz de Dios con los mismos oídos espirituales. 

Como seres espirituales, todos tenemos oídos espirituales (Proverbios 20:12). Hebreos 5:14 revela que tenemos que ejercitar nuestros sentidos para discernir entre el bien y el mal. De la misma manera, tenemos que ejercitar nuestros oídos espirituales para discernir entre la Voz de Dios y la voz del enemigo.

El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.” Apocalipsis 2:7

CUÁL VOZ VAMOS A OÍR MÁS FUERTEMENTE DEPENDE MUCHO DE NOSOTROS. Como un radio, depende de cómo estamos “sintonizados” y que tan cerca de la difusora estamos viviendo.

Santiago 4:8 dice, “Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros.”  La rebeldía, un espíritu independiente, la ofensa, el pecado sexual, y otras cosas nos puedan impedir la habilidad de “sintonizarnos” a la Voz de Dios, y abren la puerta para la influencia demoníaca.

¿Cómo podemos “sintonizarnos” a oír mejor la Voz de Dios?

Teniendo un corazón correcto delante de Dios (2ª Crónicas 16:9), vivir en obediencia (Juan 14:15-16), valorando la verdad aunque nos duela (Juan 14:6, 17), siendo humildes de corazón (Santiago 4:6), siendo motivados por el amor por Dios y por otros (1ª Corintios 13; 1ª Juan 4), y ejercitando la fe en la Palabra de Dios (Hebreos 11:6). Será bueno estudiar esas Escrituras y meditar en ellas.

Mas estas cosas no estaban en la vida de Balaam.  Hoy en día hay muchos que tenían un llamado (el potencial) de profeta, pero se han vuelto adivinos porque estas cosas no fueron desarrolladas en ellos tampoco.

Balaam era independiente; se sirvió a sí mismo, no a Dios. La única razón por la que Balaam profetizó bendición a Israel en vez de maldición fue porque Dios le amenazó con muerte si Le desobedecía.

Balaam sirvió únicamente a sí mismo; fue motivado por la avaricia y el egocentrismo. Cuando Dios le impidió maldecir a Israel, él halló una estrategia para lograr el mismo resultado sin tener que declarar nada, y lo compartió con el Rey Balac para que Israel se maldijera a sí mismo.

LOS ADIVINOS NO HONRAN A LOS QUE ESTÁN EN AUTORIDAD. Suelen no profetizarle en la presencia de su pastor.  Suelen tomarle a un lado, en el estacionamiento, en un pasillo, u otro lugar no visto por los que tienen autoridad.  O VAN DE CASA EN CASA PARA PODER DECIRLE LO QUE NUNCA DIRÁN EN FRENTE DE SU PASTOR.  Es parte de su operación clandestina y diabólica.

EL ESPÍRITU DE ADIVINACIÓN EN ELLOS BUSCA UNA OFENSA O SEMILLA DE REBELDÍA EN USTED QUE PUEDA ALIMENTAR, y decirle lo que quiere oír.  En el proceso CASI SIEMPRE HECHA DUDA SOBRE LA INTEGRIDAD DE SU PASTOR Y SIEMBRA DIVISIÓN en la congregación. Quiere separarle de su pastor.  Es lo que hace un lobo depredador.

Como ya destaqué, algunas de estas personas tienen un llamado (un potencial futuro) verdadero, pero se han adelantado en los tiempos.

SI ES QUE VAMOS A TENER AUTORIDAD, TENEMOS QUE ESTAR BAJO AUTORIDAD Y RENDIR CUENTAS CON ALGUIEN POR NUESTRAS ACCIONES.

MUCHOS DICEN QUE TIENEN UN PASTOR. PERO POCOS PERMITEN QUE SUS PASTORES LES PASTOREAN.  No les permitan proveer retroalimentación a sus vidas.  Si él intente hacerlo, se enojan. Tales personas, a pesar de cuál sea su llamado, son peligrosas porque rápidamente comienzan a operar en la adivinación y la hechicería.

1ª Pedro 5:5-7 dice: “Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes. 6 Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo;”

La Mano de Dios son las Cinco vocaciones ministeriales, los cuales Cristo estableció en la Iglesia para representar Su Autoridad.  Dios nos manda a someternos a la autoridad que Él ha establecido.  Por supuesto, el adivino no pueden creer que su pastor fue establecido por Dios; no reconoce a nadie que no le reconoce a él mismo.

Entiendo que en ocasiones pueda haber un desacuerdo legítimo y una separación temporal entre ministros y amigos.  Aconteció entre Pablo y Bernabé. Pero si alguien nunca puede hallar a ningún pastor a quien rendir cuentas, es una señal fuerte de peligro. Debemos ser miembros de una comunidad de fe en donde podamos aprender, servir y rendir cuentas.

Entiendo que hay también pastores falsos, pastores inmaduros y pastores no bien entrenados.  Pero si usted se siente rechazado por uno, no es correcto atacarles.  Simplemente declare la verdad en amor.  No conozco a nadie que entró al ministerio con motivo de herir a otros.  Entraron con un deseo genuino de servir a Dios y a otros.  Es por eso que cuando yo veo un error, simplemente proclamo la verdad sin señalar el dedo de juicio a nadie.

Cuanto sea posible Dios nos manda vivir en paz con todos, a amar a nuestros enemigos, bendecir a los que nos maldicen (Mateo 5:44-46). Nos mandó a honrar y obedecer a los que están en autoridad, y orar por ellos (1ª Pedro 2:17, 1ª Timoteo 2:1-2; 5:17; Hebreos 3:17). Si hacemos eso, Dios es fiel para corregir a Sus hijos y lidiar con los falsos.  Dios no le ha comisionado a nadie a ser la policía, el juez y verdugo del Cuerpo de Cristo.  Si usted conoce de un ministro que está en un error, ore por él que Dios haga Su voluntad en él.

No podemos controlar a otros. Pero podemos controlarnos a nosotros mismos. Debemos, entonces enfocarnos en hacer los cambios que Dios quiere hacer en nuestras propias vidas.  Es una parte de Su proceso de purificar a nuestros corazones para ser representantes dignos de la vocación a la cual hemos sido llamados (Efesios 4:1-3).

Amado lector, al leer este artículo, ¿puede ser que el Espíritu Santo trajo convicción a su corazón acerca de algo? ¿Habrá un cambio que Dios quiere hacer en su vida?   Entonces ahora es el tiempo de responder a la Voz de Dios. 

Por Cliff Bell, © 5 de septiembre, 2017, Todos los derechos reservados.

 

Se le acuerdo que esta es la segunda parte de una serie de dos enseñanzas. Si no lo ha hecho ya, le animo a leer la primera parte (que está en mi página).

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DE POTENCIAL PROFETA, A ADIVINO – Parte 1

Yo he publicado varias veces acerca de cómo el ESPÍRITU DE LA ADIVINACIÓN SE DISFRAZA COMO LA PROFECÍA e INVADE A MUCHAS CONGREGACIONES DE MANERA CLANDESTINA. Obviamente, el diablo no puede hacer nada si no tiene a alguien dispuesto a ser su agente.   El enemigo busca aprovechar de las debilidades de carácter que se presenten en individuos dentro de la congregación, como se aprovechó de Acán que codició lo que era dedicado a Dios, para frenar el avance de la congregación entera (Josué 7). 

Interesantemente, Acán era de la tribu de Judá que significa “alabanza.”  Frecuentemente, uno de los grupos que el diablo odia y que busca más poder infiltrar o atacar es el grupo de alabanza. El diablo sabe que si puede limitar nuestra alabanza, puede limitar nuestro avance.

El diablo tiene que usar a personas que están rendidas a él, de la misma forma que Dios necesita a alguien rendido a Él para usarle.

ALGUNAS DE LAS PERSONAS QUE AL DIABLO LE ES MÁS FÁCIL Y MÁS COMÚN UTILIZAR SON PERSONAS QUE:

(1) LOS QUE ESTÁN COMENZANDO A MANIFESTAR EL DON DE LA PROFECÍA Y CREEN EQUIVOCADAMENTE QUE ESTO SIGNIFICA QUE TIENEN UN LLAMADO DE PROFETA. Esto está sucediendo como una epidemia.

Muchos no entienden la diferencia entre la operación del don de la profecía por medio de cualquier creyente (1ª Corintios 14:31), y la vocación ministerial del profeta que se aplica a relativamente pocos (Efesios 4:11).  Éstos tratan de ejercer la autoridad de un profeta maduro cuando ni tienen la preparación, la madurez, ni el llamado actual.

Hay una diferencia grande entre tener una habilidad de profetizar y poseer un llamado de profeta. Igualmente, hay una diferencia grande entre poseer un llamado de profeta, y ser lo suficiente preparado y maduro para ejercer esa vocación y autoridad.  Hay demasiados que andan “profetizando” equivocadamente el uno al otro que es profeta, cuando la mayoría apenas tienen el don de la profecía.

(2) LOS QUE TIENEN UN LLAMADO VERDADERO PARA UN DÍA SER UN PROFETA, PERO TODAVÍA NO ES EL TIEMPO. TODAVÍA LES FALTAN LA PREPARACIÓN, LA MADUREZ, EL DICERNIMIENTO Y EL CARÁCTER NECESARIO PARA SER NOMBRADOS.  Es por eso que es muy importante identificar estas personas y asegurar que reciben la formación necesaria, y que entienden los procesos y los tiempos de Dios.

VOY A ENFOCAR MIS COMENTARIOS HACIA ESTE SEGUNDO GRUPO aunque son mucho menos en número. Lo estoy haciendo a propósito sabiendo que la mayoría de los lectores va a presumir que pertenece a este grupo cuando en realidad pertenece al primero. Entretanto, los principios que voy a compartir se aplican a ambos grupos.

Desgraciadamente, muchos de los que tienen un llamado genuino de profeta SE ADELANTAN EN LOS TIEMPOS de Dios y se auto-proclaman como profeta. COMO SAÚL, NO TIENEN LA PACIENCIA DE ESPERAR PARA QUE VENGA SAMUEL (1ª Samuel 13).  Frecuentemente tienen más celo que sabiduría. No quieren esperar hasta que la autoridad establecida les reconozca, y se meten en aguas profundas sin darse cuenta del peligro.

LA IMPACIENCIA VUELVE EN FRUSTRACIÓN QUE A SU VEZ SE CONVIERTE EN UNA SEMILLA DE REBELDÍA. De repente, cuando profeticen, la fuente puede ser el espíritu de adivinación a pesar de que lo declararon “en el Nombre de Jesús.”  En vez de ser voceros de Cristo, se pueden volver voceros de demonios.  Pues, la rebelión es como el pecado de la adivinación (1ª Samuel 15:23).

Estoy hablando de aquellos que no han recibido suficiente preparación. No han pasado las pruebas necesarias para refinar su carácter. NO ENTIENDEN QUE ES NECESARIO EXPERIMENTAR SUFICIENTE EL RECHAZO HASTA QUE ESTÉN LIBRES DE LA NECESIDAD DE SER RECONOCIDOS Y DE RECIBIR LA APROBACIÓN DEL HOMBRE.  Porque aquel que busca reconocimiento robará la gloria que pertenece a Dios.  Y aquel que necesita agradar al hombre no podrá agradar a Dios. 

FRUSTRADOS, porque sus pastores no les han reconocido todavía, y OFENDIDOS porque quieren ya iniciar, buscan “confirmación” y “afirmación” de otros.

Si uno busca lo suficiente para que alguien que le diga que el mundo está plano, en tiempo lo podrá hallar. EL ESPÍRITU DE ADIVINACIÓN LE DIRÁ LO QUE QUIERE OÍR.  ALIMENTARÁ A SU TEMOR Y A SU OFENSA. Le dirá que usted está completamente en lo correcto y que los demás están mal.  Hasta le pueda impartir una paz falsa de engaño y un sentido falso de seguridad aunque toda su vida personal esté en un desorden.

UN EJEMPLO DEL MUNDO NATURAL: Entre los que profesan a Cristo hay algunos que están convencidos de que el Presidente actual de Venezuela es un mesías y otros creen que es un diablo. Ambos creen tener la verdad no adulterada.  La mayoría desde afuera pueden ver claramente la operación del espíritu de Jezabel ahí, pero otros no lo pueden ver porque están bajo el encanto y el engaño.  ¿Por qué?  Porque les dijo lo que querían oír.  El espíritu de adivinación alimentó a sus temores, a sus ofensas, a sus sospechas, y les dio un kilo de arroz (tal vez no recientemente).

SIEMPRE HAY UN VELO DE ENGAÑO QUE OPERA CON EL ESPÍRITU DE ADIVINACIÓN PARA CEGAR EL ENTENDIMIENTO DEL PUEBLO (2ª Corintios 4:3-4).

Los adivinos suelen profetizarle cualquiera cosa que usted desea oír …ESPECIALMENTE SI LA OFRENDA ES LO SUFICIENTE GRANDE, o si en alguna manera les trae un beneficio personal.

Y si le cuentan al adivino de cómo su pastor no le reconoció como profeta, algunos hasta le “harán el trabajo” de maldecirle (hechicería) para alimentar el espíritu de hechicería en su propio corazón. Mientras tanto se sienten completamente auto-justificados, por fin “afirmados”.

Por doquier hay adivinos afirmando el uno al otro como “profetas” y luego ambos usando esa “palabra” en contra de su pastor porque dicen que ya recibieron su “confirmación.” El problema es que la fuente de la “confirmación” era el padre de mentiras en vez de el Espíritu de Verdad.

El espíritu de adivinación en el adivino (disfrazado de profeta), es atraído al espíritu de adivinación en el otro (tanto como a la rebelión, y la ofensa, etc.), y le proclamará “visión mentirosa, adivinación, vanidad y engaño de su corazón (Jeremías 14:14).

ÉSTE SE VUELVE A SU CIUDAD SINTIENDOSE EMPODERADO POR LA CONFIRMACIÓN FALSA (DADA POR AQUEL QUE NO CONOCE NADA DE SU TESTIMONIO NI CARÁCTER), Y ENTONCES COMIENZA UNA CRUZADA DE DIFAMACIÓN Y ATAQUE EN CONTRA DE SU PASTOR LEGÍTIMO, porque lo considera un impedimento a su ministerio y a Dios.

Como Jezabel persiguió a Elías, persigue a su pastor, pues NO PUEDE TOLERAR LA VERDAD que le han dicho: que es todavía inmaduro y que tiene problemas de carácter que necesitan corregir ANTES de ser lanzado. En vez de cumplir su llamado de profeta, se vuelve un adivino y hechicero que piensa que es profeta y que está sirviendo a Dios.

UNA DE LAS SEÑALES DE UN ADIVINO ES QUE ATACA Y MALDICE A LOS HOMBRES VERDADEROS DE DIOS, ESPECIALMENTE A LOS PASTORES DE SU CIUDAD. Si hubiera esperado los tiempos de Dios, esos mismos pastores pudieron haber sido sus mejores aliados.

CLARO, EL DIABLO PUEDE PRODUCIR SUFICIENTES MANIFESTACIONES Y MILAGROS PARA QUE SIGA ENGAÑADO, Y PARA PODER ENGAÑAR A OTROS EN SU CAMINO. Jesús habló de ellos en Mateo 7:21-23.  Cristo nos declaró que algunos que profetizan y que hacen milagros en Su Nombre no entrarán al Reino de los Cielos, porque los llamará “hacedores de maldad.”

¿Le suena familiar algo de lo que he escrito?   Pídale, entonces al Espíritu Santo cómo Él desea que responda, y obedezca.

Cuando alguien está listo para ser reconocido o lanzado en un ministerio, es porque estará sirviendo consistentemente, fielmente, y gozosamente sin reconocimiento ni título.

  • Cuando es el tiempo de Dios para su reconocimiento, usted ya no sentirá la necesidad de ser reconocido. Los que se sienten desesperados por ser reconocidos solamente están mostrando su inmadurez y falta de carácter.
  • Cuando viene el tiempo de Dios, usted no tendrá que empujar, ni insistir, ni manipular.
  • Cuando Dios otorga el favor, no tendrá que pedírselo a nadie. 
  • Cuando Dios abre la puerta ningún hombre la podrá cerrar.

Usted puede confiar en el amor de Dios por usted. ¡Dios desea, más que usted, que alcance su potencial!  ÉL NO LE NEGARÁ NADA QUE SEA NECESARIO PARA PODER OBEDECERLE Y CUMPLIR SU VOLUNTAD.  Pero Dios no está de prisa.  Dios le quiere a usted más como Su hijo que como Su ministro, y quiere lo suficiente a Su Iglesia para no lanzar a un ministro antes de tiempo.  Solo siga sirviendo, y su llamado y carácter se desarrollará.  De repente, cuando menos lo espera, Dios le sorprenderá. 

Por Cliff Bell, © 5 de septiembre, 2017, Todos los derechos reservados.

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TODOS NECESITAMOS COBERTURA ESPIRITUAL…

Por el Profeta Cliff Bell © 2013

todos necesitamos cobertura ardilla

Uno de los peligros dentro del movimiento profético y apostólico es cuando alguien esté ministrando sin cobertura.  Este siempre ha sido un problema, pero cuando alguien comience a usar las palabras, “Así dice el Señor” es aun más problemático porque hay más potencial de dañar al Cuerpo de Cristo.  No necesitamos más de aquellos que dejan una congregación como una zona de guerra, un desastre que entonces el pastor local tiene que reparar…

La palabra profética (rema) es la espada del Espíritu según Efesios 6: 17.  Como tal puede traer gran beneficio, libertad y edificación.  Pero en las manos de alguien que actúe como burro sin mecate puede causar mucho daño.

Dios está madurando al movimiento profético y apostólico.  No queremos ni espada del espiritu 2necesitamos una formalidad religiosa que apaga el fuego de Dios, pero sí necesitamos una forma, un protocolo establecido que pueda permitir que fluya lo que es de Dios y al mismo tiempo impedir a los que solo quieren dañar.  Una de las cosas necesarias es la cobertura espiritual.

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